Para que exista el presente, antes ha de haber algo que se considere pasado, para contraponerlo al momento actual. En este caso no busco una contraposición. Más bien una continuación. La continuación de un proyecto conjunto. Algo espontáneo y, a mi entender, bello.
Hace cosa así de año y medio (mes arriba, mes abajo), comencé un blog con otros tres amigos. Cada uno iba a su bola. Escribíamos muy distinto el uno del otro. ¿Qué nos unía, pues? un objetivo: dejar salir nuestra creatividad, más allá de nuestras mentes o del escritorio de nuestro ordenador. Ese proyecto en común nos dio la oportunidad de cumplir ese objetivo, con independencia de que nos leyera mucha o poca gente.
Ese blog fue mi inicio en este mundo de compartir mi propia escritura en Internet. Éste fue mi pasado. Sin él, no existiría este presente. Se podría decir que una parte de mí se la debo a este proyecto y, por ende, a aquellos que conmigo lo formaron. Por ello les doy las gracias. De corazón.
Dado que los estudios arreciaban y que era inminente un cierto distanciamiento de las partes, ese blog cayó en desuso, mas yo no dejé de escribir. Así, ya que hacía tiempo que no se usaba, quise "hacer un John Lennon" y arrancar un blog (en el que ahora estáis). No os mentiré. Fue una decisión en caliente y, si bien no me arrepiento, me parecía un flaco favor a mi pasado, a mis amigos, no reconocer su relevancia en mi obra y en mí.
Así pues, al poco de crear el presente blog, empecé a pensar en hacer alguna mención a mi antiguo blog. Era aún una idea vaga, en ciernes. Como por providencia, esa misma tarde me encontré con el componente de ese viejo proyecto con el que menos mantenía contacto (diré en mi defensa que parte de culpa la tienen las nuevas tecnologías y mi mala relación con ellas). Me alegró verlo y, tras la conversación de rigor en un reencuentro, quizá no tan emotivo como los de Hollywood, dijo las siete palabras que tanto tiempo llevaba sin escuchar: " a ver si escribes en el blog".
Calaron hondo esas palabras en mí, creedme. Por eso, y motivado más aún por ese encuentro, os dejo a continuación un enlace a mi pasado, al corazón de mi escritura, al corazón de cuatro jóvenes escritores que sólo buscaban dejar fluir sus pensamientos por la red, con la esperanza de que al menos a una persona llegaran. Personalmente diré que el trabajo de mis compañeros al menos a mí me llegó (y no es por "peloteo" ni nada por el estilo, lo digo de veras).
El mismo espíritu con el que ahí comencé es con el que acometo este proyecto, ya sin el respaldo directo de mis amigos. A ellos, así como a mi yo del pasado (también hay que decirlo, sin ser presuntuoso, eso por supuesto), les debo mucho.
Amigos, este texto no salda ni por asomo la deuda que tengo con vosotros, pero es un comienzo, espero. Va por vosotros.
http://generaciondel2013.blogspot.com.es/
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